La Assemblea celebra un Sant Jordi marcado por la represión política y judicial

No ha sido una Diada de Sant Jordi habitual. Si bien las calles se han llenado de rosas y libros como cada año, también se han teñido de color amarillo, en recuerdo por los presos políticos y los exiliados. Este componente especial también se ha podido observar en el tradicional brindis de la Assemblea, que se ha hecho al mediodía en la parada que se ha montado en el cruce de plaza de Catalunya con Rambla de Catalunya.

Muchos de los Secretarios Nacional han estado presentes, entre los cuales, Elisenda Paluzie, presidenta de la ANC, que ha remarcado, durante su parlamento, que este Sant Jordi no es normal, es el primero que se celebra con presos políticos, exiliados y cientos de investigados. Paluzie ha tenido un recuerdo para Salvador Bordi, ex-coordinador de la ANC Tàrrega, y Jordi Pesarrodona, acusado de un delito de odio por haber llevado una nariz roja durante la jornada del 20 de septiembre y por haber defendido las urnas el 1 de octubre, que hoy declaraban ante la justicia.

En el brindis también ha estado presente Laura Masvidal, representante de la Asociación Catalana por los Derechos Civiles y pareja de Joaquim Forn, en prisión preventiva desde el pasado mes de noviembre. Masvidal ha querido tener un recuerdo para Jordi Pesarrodona, por eso se ha puesto una nariz roja durante unos instantes de su intervención. Asimismo, ha reconocido que este día es «extraño». «Nos sentimos Sant Jordi, y no princesa», ha dicho. Y es que para ella, todos somos Sant Jordi para defender una princesa que no es hija de ninguna monarquía, sino de la República, y hay que defender la libertad.

Un Sant Jordi con gente en la cárcel

El Presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha querido compartir unas palabras con la Assemblea. En un vídeo hecho desde Alemania, Puigdemont ha lamentado que este Sant Jordi sea con gente en la cárcel, en el exilio, y perseguida por un Estado «autoritario» que persigue la ciudadanía que quiere vivir en una «nación libre».

Puigdemont ha querido remarcar el papel de la cultura como parte «esencial» de la manera que tienen los catalanes de edificar la sociedad, «integradora» y mirando hacia el futuro, bases cívicas para construir la República.

La Consejera Mertitxell Serret ha pedido, también en un vídeo, compartir siempre la cultura y ha animado la gente a seguir hacia adelante. Lluís Puig, consejero de cultura en el exilio, ha calificado la fiesta como «cívica» y «socialmente dedicada a la libertad y a la transmisión del conocimiento».

Finalmente, el Consejero Toni Comín ha hablado de la metáfora de Sant Jordi, donde un pueblo que quiere ser libre se enfrenta a un dragón «tirano» que intenta someterlo mediante la violencia. Al final, ha recordado, acaba ganando la libertad.