Dos marchas de la dignidad caminan hasta Lledoners y Puig de les Basses para exigir la libertad de los presos y presas políticas

Oriol Junqueras, Raül Romeva, Jordi Sánchez, Jordi Cuixart, Carmen Forcadell y Dolors Bassa. Todos ellos ya han llegado a los centros penitenciarios de Els Lledoners, en el Bages, y de Puig de les Basses, en Figueres, en el caso de Forcadell y Bassa. Para exigir su libertad, dos marchas de miles de ciudadanos han salido desde estos dos puntos dirección a las cárceles. En Sant Joan de Vilatorrada, en el camino que lleva al centro penitenciario, se ha instalado un escenario desde donde la Assemblea, Òmnium y la Asociación Catalana por los Derechos Civiles (ACDC) han querido compartir la necesidad de liberar a los presos políticos, y también permitir el regreso de los exiliados.

De entre los asistentes, miembros de partidos políticos de distintos colores, como Demòcrates de Cataluña, la CUP, Cataluña en Común, ERC y el PEdECAT, y también miembros de la sociedad civil, de entre los que Elisenda Paluzie, Presidenta Assemblea Nacional Catalana.

Paluzie ha querido enviar un mensaje claro: sólo la República catalana «abrirá las cerraduras de estas cárceles» y la puerta que debe devolver los exiliados a casa. «No nos detendremos hasta hacerla realidad», ha exclamado.

Para Paluzie, la concentración de hoy no es sólo para pedir la libertad de los presos y el retorno de los exiliados, sino también para pedir el archivo de esta causa, que ha considerado una «vergüenza» para la justicia española y europea, ya que se están vulnerando derechos individuales y colectivos, y se ha reprimido con violencia policial la libertad de expresión y el derecho a la autodeterminación.

Finalmente, Paluzie ha querido agradecer la generosidad de la gente, que ha aportado, mediante donaciones, más de 1’6 millones de euros para pagar la fianza que el juez Llarena ha impuesto al Gobierno por haber dado voz a la gente. Un agravio más que cada vez queda más en entredicho, también en el exterior, como se demostró ayer cuando, en un encuentro en la Asamblea Nacional Francesa, diputados del partido del presidente Macron quedaron sorprendidos, en un encuentro con Paluzie, por los hechos ocurridos en Cataluña estos últimos meses.

Nuevos tribunales de excepción

Desde Figueres, el vicepresidente de la Assemblea, Pep Cruanyes, ha pedido la libertad de todos los presos, «sin cargos», y ha vaticinado que los Tribunales de excepción han vuelto a España. «El Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional son tribunales de excepción que han inventado hechos para denegar la libertad de las personas».

«No tenemos un estado de derecho, sino un estado autoritario que vulnera derechos con la represión política», ha afirmado. Y ha subrayado que el Estado ha desempolvado el «viejo manual de represión política» para volverlo a aplicar, y para Cruanyes, no se puede admitir «penalizar los derechos civiles».

Por su parte, Marcel Mauri, vicepresidente de Òmnium Cultural, ha reclamado la libertad de los presos, y ha enviado un mensaje a Pedro Sánchez: que la Fiscalía retire todas las acusaciones contra los presos políticos y los exiliados. Por último, Mauri ha pedido no parar hasta derribar el «muro de vergüenza» construido a base de mentiras.

Finalmente, Diana Riba, en representación de la Asociación Catalana por los Derechos Civiles, ha agradecido el apoyo de la gente, y ha calificado de «vergüenza» para cualquier país democrático la situación que sufren los presos políticos. Riba ha querido dejar clara la diferencia entre derecho y justicia. «Acercarlos es un derecho, justicia es que sean libres», ha concluido.

El acto ha finalizado con El Cant dels Segadors.