La ciudadanía vuelve a exigir la libertad de los presos políticos y los exiliados en la llegada de Forn, Rull y Turull en Lledoners

Nuevo clamor unánime para exigir la libertad de los presos políticos y el retorno de los exiliados. Esta tarde, en los campos anteriores del centro penitenciario de Lledoners, en el Bages, se ha reunido gente que, venida de todo el territorio, ha querido mostrar su solidaridad y calor a Joaquim Forn, Josep Rull y Jordi Turull, que hoy han llegado a Lledoners, después de tres días de viaje desde Estremera.

Así, ya son 9 los presos políticos que se encuentran en prisiones catalanas. Jordi Sánchez, Jordi Cuixart, Oriol Junqueras y Raül Romeva, llegados hace una semana en Lledoners, y Carme Forcadell y Dolors Bassa, en el Puig de les Basses, llegadas también hace una semana.

La Presidenta de la Assemblea, Elisenda Paluzie, ha recordado que todos los presos están privados de libertad por haber hecho posible el 1 de octubre, para que la sociedad catalana votara sobre la independencia en un referéndum. «No han cometido ningún delito», y ha recetado explicar allí donde sea necesario la vulneración «flagrante» de derechos individuales, colectivos y políticos que está llevando a cabo la justicia española, para que todo este sacrificio que están haciendo ellos y sus familias «no sea en vano».

Paluzie ha pronosticado que la causa catalana acabará en el Tribunal de Estrasburgo, y allí se acabará haciendo sentir «vergüenza» al Estado, ya que no sólo tendrán la ofensiva judicial, sino también la «derrota política». Para Paluzie, todas estas vulneraciones están ayudando a «construir» internacionalmente la causa de la independencia de Cataluña, y la está haciendo «más sólida», y ha pedido seguir trabajando hasta que todos y todas sean libres.

Liberación de los presos y el retorno de los exiliados

Marcel Mauri, vicepresidente de Òmnium, ha enviado un mensaje a Pedro Sánchez y a su Gobierno: el único gesto que vale es la liberación de los presos políticos y el retorno de los exiliados, y ha dicho que ya no puede mirar hacia otro lado, ya que es «cómplice de esta represión» que podría terminar «ahora mismo», sacando los presos de las cárceles y sacando de los juzgados la política y devolviéndola allí donde debe estar.

Las representantes de la Asociación Catalana por los Derechos Civiles (ACDC) han constatado la «flagrante vulneración» de derechos fundamentales que sufre la sociedad, y ha recordado que todos los presos políticos lideraron un proceso «legítimo y democrático». También se han referido al acercamiento, que han recordado que no es ningún gesto político, sino un derecho, y que su objetivo es la libertad.

Josep Maria Cervera, presidente de la AMI, ha descrito el encarcelamiento como un «secuestro» orquestado por la justicia española, que ha considerado «arbitraria y vengativa», y ha afirmado que desde el municipalismo trabajarán para implementar el mandato del 1-O: la República catalana.

Finalmente, representantes de distintas formaciones políticas (JxCat, PDeCAT, ERC, CUP y Demócratas) han constatado que el acercamiento no es ningún gesto político, sino una obligación, y que trabajarán para lograr la libertad de los presos políticos y el retorno de los exiliados.

El acto ha terminado con dos pilares levantados por castellers de Manresa, Santpedor, Artés y Súria, y con el canto espontáneo de la Estaca y Els Segadors.

Pasillo para la Libertad

Al mismo tiempo, en Barcelona se ha llevado a cabo un acto organizado por la Crida per la Llibertat, en colaboración con la ANC, con la voluntad de denunciar la existencia de presos políticos, exiliados y represaliados. Así, un pasillo de gente con grandes carteles de los presos políticos, exiliados y también caras anónimas, para denunciar la arbitrariedad y el anonimato de muchos de los represaliados, se han desplazado desde plaza Urquinaona, bajando por Via Laietana, hasta plaza Sant Jaume.