La Assemblea responde por carta a la petición de reunión de Sociedad Civil Catalana. Primero hay que pedir públicamente la libertad inmediata y la retirada de las acusaciones que pesan sobre Jordi Sànchez

El pasado 6 de junio, Sociedad Civil Catalana (SCC) pedía públicamente una reunión con la Assemblea Nacional Catalana (ANC) en un acto informativo organizado por Nueva Economía Fórum. La ANC, sin embargo, no recibió ninguna petición formal. Días más tarde, el 15 de julio, SCC volvió a solicitar públicamente un encuentro, de nuevo sin enviar ningún tipo de comunicación a la ANC.

Finalmente, el pasado 27 de julio, llegó a la sede de la Assemblea una carta de José Rosiñol, presidente de Sociedad Civil Catalana, dirigida a su presidenta, Elisenda Paluzie, en la que pedía una reunión con la ANC, tan pronto como fuera posible, para «rebajar la tensión social en nuestros pueblos y ciudades». La carta no contenía ninguna referencia a la situación de represión política ni a la vulneración de derechos fundamentales que vive el pueblo de Cataluña, ni tampoco a la existencia de presos y exiliados políticos.

Ante este hecho, el 9 de agosto, la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, respondió a la petición con una carta, en la que manifestaba que «contribuir a un clima de concordia y convivencia entre catalanes y trabajar conjuntamente para rebajar la tensión social en nuestros pueblos y ciudades es, ciertamente, un objetivo que la Assemblea comparte». Sin embargo, indicaba que «la primera condición para establecer este clima es la de recuperar la plena normalidad democrática y acabar con la vulneración de derechos fundamentales y la represión política».

Tras denunciar la situación en que se encuentra Jordi Sànchez, predecesor de Paluzie, a la que Rosiñol no hacía ninguna mención en su carta, la ANC respondió que «si la entidad que usted preside pide públicamente su libertad inmediata y la retirada de las acusaciones que pesan contra él, y que ya han sido descartadas por jueces de países de la Unión Europea en el caso de otros acusados ​​con un grado de responsabilidad política muy superior, estaremos encantados de reunirnos con ustedes».

A continuación, podéis leer la carta completa:

Estimado señor,

He recibido su carta del pasado 26 de julio, solicitando una reunión con la asociación que presido, la Assemblea Nacional Catalana, con el objetivo de contribuir a un clima de concordia y convivencia entre catalanes y trabajar conjuntamente para rebajar la tensión social en nuestros pueblos y ciudades. Este es, ciertamente, un objetivo que compartimos. La primera condición para establecer este clima es la de recuperar la plena normalidad democrática y acabar con la vulneración de derechos fundamentales y la represión política.

Así, se da la circunstancia de que mi predecesor en la presidencia de la ANC, Jordi Sànchez, está en prisión preventiva desde el pasado 16 de octubre, por actividades pacíficas desarrolladas en representación de Ia ANC, tales como manifestaciones o la organización de la campaña del Sí, entre otras. Su detención es claramente arbitraria, según los estándares del derecho internacional, y así lo hemos denunciada ante el grupo de trabajo de detenciones arbitrarias de Naciones Unidas. La privación de libertad de Jordi Sánchez resulta del ejercicio de derechos como el de libertad de asociación y reunión, el de libertad de opinión y expresión, y el de participación en la vida política, derechos que están protegidos por la Declaración de derechos Humanos de Naciones Unidas y por el Pacto Internacional de derechos Civiles y Políticos, ratificado por el Estado español. También hemos denunciado el no cumplimiento de estándares internacionales relativos al derecho a un juicio justo y el hecho de que la privación de libertad constituye una violación del derecho internacional por razones de discriminación basada en la opinión política.

Si la entidad que usted preside pide públicamente su libertad inmediata y la retirada de las acusaciones que pesan contra él, y que ya han sido descartadas por jueces de países de la Unión Europea en el caso de otros acusados ​​con un grado de responsabilidad política muy superior, estaremos encantados de reunirnos con ustedes, con el fin de intercambiar ideas sobre cómo la defensa de los respectivos objetivos políticos de nuestras entidades (en nuestro caso, la independencia de Cataluña por medios democráticos y pacíficos, y en su caso el mantenimiento de Cataluña dentro del Estado español) puede hacerse preservando el respeto, la convivencia y el diálogo democrático entre toda la ciudadanía catalana.

Creemos que lo que le pedimos es un gesto de distensión que permitiría abrir una nueva etapa en el debate político en nuestro país.

Aprovecho la ocasión para saludarle cordialmente,

Elisenda Paluzie y Hernández

Presidenta de la Assemblea Nacional Catalana

Barcelona, ​​9 de agosto de 2018