COMUNICADO: Por la movilización y la desobediencia civil en la calle. Contra la criminalización del movimiento independentista

Desde la Assemblea Nacional Catalana constatamos que:

  • Los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado español son quienes ejercen la violencia, gracias al monopolio de la violencia legítima del Estado, que es quien ostenta el poder y hace un uso abusivo.
  • Es un error que determinados sectores del independentismo hayan calificado las últimas movilizaciones de «violentas». Hacerlo implica adoptar el mismo discurso de criminalización y banalización de la violencia llevado a cabo por el Estado español contra el movimiento independentista.
  • Los responsables políticos de los Mossos, así como toda la cadena de mandos, deberían hacer una reflexión profunda de cuál es el papel que les corresponde asumir en la presente fase de construcción de la República catalana, y más aún en el escenario actual de expansión de la extrema derecha.
  • La implementación de la República catalana será posible a través de un programa de desobediencia civil no-violento, organizado y consensuado con todos los actores, que se enfrente a la violencia intrínseca del Estado español, el cual utiliza y utilizará el monopolio de la violencia como única vía para detener las aspiraciones legítimas de autodeterminación del pueblo catalán.
  • El debate sobre la violencia en los términos planteados actualmente forma parte de la estrategia de desviar la atención del objetivo principal, la independencia, y de hacernos caer en debates estériles dentro del propio movimiento.

Por lo tanto, apostamos por:

  • La desobediencia civil no-violenta como herramienta estratégica para alcanzar la República catalana.
  • Plantear la no violencia como la alternativa a una aceptación pasiva de la opresión. Creemos firmemente que la no violencia nos permitirá implementar una República catalana con unos espacios de poder más repartidos, sin odio ni venganzas, con una inclinación menor hacia la violencia futura y con unos resultados más satisfactorios y permanentes.
  • Condenar y aislar todas aquellas declaraciones que intenten criminalizar el independentismo haciendo una banalización y una ampliación abusiva y tendenciosa de la concepción de la violencia.