Elisenda Paluzie constata la no-normalidad de la jornada a pesar de los intentos de desmovilización de los Gobiernos catalán y español

La presidenta de la Assemblea Nacional Catalana, Elisenda Paluzie, ha destacado el efecto de no-normalidad de hoy, y lo ha descrito como un “efecto huelga”, a pesar de que sólo se ha convocado una de dos horas. “Se ha paralizado la ciudad”, ha dicho, y ha remarcado las distintas afectaciones en muchos lugares de Cataluña.

La presidenta de la ANC, que ha hecho las declaraciones acompañada de buena parte de los miembros del Comité Permanente de la Assemblea, ha dicho que ha habido un “intento de enfriamiento de las movilizaciones”: de un escenario inicial en que parecía que el Gobierno llamaba a las movilizaciones, diciendo que el Consejo de Ministros en Barcelona era una provocación, a otro que ha desembocado en la reunión de ayer. “Yo espero que no haya sido hecho sólo para reducir las movilizaciones de hoy”, ha lamentado Paluzie.

Paluzie se ha mostrado muy escéptica sobre las palabras del encuentro de ayer, y ha pedido que se traduzcan en hechos, aunque de momento no se hayan producido, y ha recordado que los presos políticos siguen cerrados en prisión, el Tribunal Constitucional sigue rechazando las peticiones de libertad provisional, las acusaciones de rebelión se mantienen, el estado represivo persiste y no hay ni respeto ni reconocimiento del estado por el derecho a la autodeterminación.

Finalmente, también ha valorado el cambio de nombre del Aeropuerto del Prat que hará hoy el Consejo de Ministros como una “broma de mal gusto”, y se ha mostrado sorprendida de que “ante una situación de represión” como la actual “se les ocurra que esto puede significar algo para la ciudadanía catalana”.

Solidaridad de los armillas amarillas
A la atención a los medios, Paluzie ha sido acompañada de Priscilla Ludosky, representante del movimiento Gilet Jaunes, los armillas amarillas de Francia. Ludosky ha hecho referencia a la importancia de estar atentos a los ejemplos de los pueblos vecinos, y ha reiterado que muchos comparten los mismos problemas, especialmente en una Europa donde los ciudadanos deberían estar en el centro de la toma de decisiones, y hay que buscar los puntos comunes entre los pueblos que buscan más democracia.

A su vez, Paluzie ha destacado la “deriva autoritaria” de los gobiernos de Europa, que rechazan que las decisiones las tome la gente, y actúan con cierto “despotismo”. “Hay que recuperar la soberanía de los pueblos”, ha dicho. Y ha resaltado que en Cataluña se sufre doblemente: con el no reconocimiento de la soberanía por el Estado español y con la represión.

Paluzie ha pedido ser “sensibles” a los movimientos populares que se producen en nuestro entorno y ha pedido más democracia directa.