Clamor histórico y multitudinario en Madrid en defensa del derecho a la autodeterminación

Manifestación histórica, la de hoy en Madrid. 120.000 personas, según la organización, se han manifestado esta tarde en la que ha sido la primera gran manifestación a favor del derecho a la autodeterminación hecha en la capital de España. Miles de personas se han manifestado desde Atocha hasta Cibeles bajo el lema “La autodeterminación no es delito. Democracia es decidir”.

Entre ayer y hoy, más de 500 autocares, una quincena de trenes AVE llenos y muchos coches particulares han trasladado miles de personas a Madrid, que se han unido a muchas otras venidas de distintos pueblos del Estado. La organización, formada por la Assemblea Nacional Catalana, Òmnium Cultural, y los grupos parlamentarios de JxCAT, grupo parlamentario Republicano y grupo parlamentario de la CUP, y colectivos de Madrid (más de cincuenta) y del Estado se han manifestados bajo un clamor claro: votar no puede ser nunca un delito, todo lo contrario, es un derecho universal.

La cabecera de la manifestación ha avanzado desde plaza Lealtad hasta Cibeles, donde la periodista Patricia López ha sido la encargada de presentar el acto. La nota musical la han puesto Mario Muñoz y Alicia Ramos, y sobre todo el canto conjunto de la Estaca por parte de todos los manifestantes mientras iluminaban la noche con las luces del móvil.

Una República catalana para todos
La presidenta de la Assemblea, Elisenda Paluzie, ha dicho durante los discursos que la República catalana que anhela no es en contra de nadie, sino que es una oportunidad para todos y para tener relaciones “de igual a igual” entre pueblos vecinos y hermanos, con relaciones “que no estén viciadas ni por la dominación ni por el victimismo”.

Paluzie ha hecho una defensa acérrima de los derechos fundamentales, y ha recordado que cuando se vulnera un derecho en un lugar, se vulnera en todas partes, y ha reiterado que los pueblos tienen el derecho a la autodeterminación, porque el ejercicio de este derecho por vías democráticas es un instrumento de paz.

La presidenta de la Assemblea ha dicho que es importante hacer el mismo discurso en todas partes, ya sea en Barcelona, Madrid o Bruselas, y aprovechar todas las oportunidades del juicio para reforzar la causa de la autodeterminación. Así, ha pedido agradecer la solidaridad, “venga de donde venga”. Y a todos aquellos que quieren dividir por cuestiones de origen, les ha recordado que la sociedad catalana está hecha de muchas aportaciones, y lo ha ejemplificado con sus dos apellidos como muestra de esta mezcla. “Ninguno de mis dos apellidos es catalán”, ha dicho.

Defender la autodeterminación es defender la democracia
A su vez, el vicepresidente de Òmnium, Marcel Mauri, ha querido dejar claro que no se ha venido a Madrid a provocar a nadie, sino a defender codo con codo los derechos fundamentales y la democracia, en riesgo en España, ha dicho. De hecho, el vicepresidente de Òmnium ha subrayado que debería avergonzar a cualquier demócrata que se permita a la extrema derecha ejercer de acusación popular y de marcar la agenda política.

Para Mauri, apoyar la autodeterminación de Cataluña hoy es defender la democracia en España, y ha recordado que lo único que siempre ha pedido Cataluña es votar en libertad su futuro.

Colectivos de todo el Estado
Desde la ACDC, Meritxell Lluís ha vaticinado que conjuntamente, de manera pacífica y democrática, se podrá frenar el fascismo que aflora “sin vergüenza”. “Defender derechos fundamentales no puede ser nunca un delito”, ha concluido. En esta misma línea Antxon Ramírez, en representación de los jóvenes encarcelados de Altsasu, ha destacado tres conceptos que considera claves: dignidad, con los presos políticos y los familiares de las personas represaliadas; solidaridad, para combatir la represión que sufren los pueblos del Estado; y justicia, de un movimiento imparable que trabajará para conseguirla.

En representación de los sindicatos, Oscar Reina, del sindicato SAT, ha apostado por la unión de los pueblos y su soberanía para echar a toda la clase “corrupta” de “mafiosos” y “capitalistas”. Elena Martínez, en representación de los colectivos de Madrid, ha dicho que en el Supremo no se está juzgando los representados de Cataluña, sino al conjunto del movimiento democrático, y ha pedido trabajar para derribar el “régimen monárquico posfranquista”. En esta misma línea, Jaime Pastor, también de los colectivos de Madrid, ha recordado que la historia se ha construido desde la desobediencia civil a favor de más derechos y más democracia.