Plazas llenas para defender la autodeterminación en el último día de juicio al 1-O

Entidades y partidos políticos se han concentrado esta tarde en el último día de juicio al 1-O en Barcelona y otros puntos de Cataluña. En la lectura del texto unitario, se ha pedido tejer una estrategia unitaria para hacer frente a la represión y respetar el derecho a la autodeterminación, y para denunciar las vulneraciones de derechos de todo el proceso judicial.

Cuatro meses después de iniciarse el juicio, hoy las plazas se han vuelto a llenar para mostrar el rechazo al proceso judicial que ha llevado ante los tribunales el referéndum al 1-O y movilizaciones populares como la del 20 de septiembre o el 3 de octubre.

En Barcelona, ​​plaza Catalunya se ha llenado de gente, convocada por la Assemblea Nacional Catalana, Òmnium Cultural, y los grupos parlamentarios de Junts per Catalunya, Esquerra Republicana y la Candidatura d’Unitat Popular. El acto ha contado nuevamente con la presencia de los cuatro portavoces unitarios: David Fernàndez, Estel Solé, Martí Anglada y Anna Sallés, que han sido los encargados de conducir el acto y leer el texto unitario, acompañados de representantes de otras entidades como la ACDC, la mesa del tercer sector, LaFede, Unió de Pagesos, la Intersindical-CSC, la IAC, la FOCIR, Irídia y Tamara Carrasco.

El texto constata, por una parte, que ante leyes injustas, hay que oponerse, y la desobediencia civil pacífica es «un deber» ante el autoritarismo. El juicio supone una vulneración «flagrante» de derechos fundamentales, y la fase de instrucción ha estado llena de «irregularidades», generando una situación de «indefensión» a los encausados. En esta línea, el texto evidencia que el juicio ha sido un «escarnio», y un «atentado» a los derechos civiles, políticos y en especial a la autodeterminación, y que las acusaciones se han inventado un relato, ya que «nunca ha habido violencia en Cataluña».

Por otra parte, se considera que no se busca justicia, sino «venganza». «La unidad de España no está por encima de los derechos fundamentales que protege la misma constitución», advierte el texto, y acusa la justicia española de ir de la mano de la extrema derecha antes que con el derecho internacional. De hecho, constata que el Estado hace caso omiso de advertencias de la ONU, y subraya que el juicio se ha convertido en un instrumento para perseguir la disidencia política.

Organizar un referéndum no es delito
Siguiendo la estela de la jurisprudencia internacional, se recuerda que organizar un referéndum no es delito, y se pregunta si a España no le suben los colores cuando la ONU tacha el tribunal de parcial, y recuerda que el motivo que los mantiene encerrados es haber ejercido derechos como la libertad de opinión, expresión, asociación, reunión y participación.

Por todo ello, el texto unitario pide la anulación del juicio, y urge a tejer una estrategia unitaria como única manera de detener la represión y hacer respetar el derecho a la autodeterminación. Y termina haciendo una advertencia: si la sentencia no es absolutoria, creará jurisprudencia y marcará un precedente «que pondrá en peligro todos los movimientos sociales en Cataluña, pero también en España y en toda Europa». Asimismo, augura que los tribunales internacionales acabarán condenando al Estado por este intento «burdo» de convertir «derechos en delitos».

Reencontrar la unidad independentista
La presidenta de la Assemblea, Elisenda Paluzie, en declaraciones a los medios, ha tachado el juicio de «impropio» en una democracia de calidad del siglo XXI, y ha subrayado que lo que busca este juicio político es acabar con el movimiento independentista. «Quieren que nos detengamos», ha dicho, pero ha reivindicado que la sociedad catalana ha decidido seguir avanzando y mantener los objetivos políticos.

En este sentido, ha enviado un mensaje de esperanza y confianza para reencontrar la unidad estratégica del movimiento independentista, más necesaria que nunca ante la sentencia que llegará. «Vamos a trabajar por esta unidad y para que tenga un objetivo claro: conseguir la independencia», ha concluido.