La Assemblea da por terminada la acción sorpresa en la Sagrada Familia que ha denunciado la vulneración de derechos políticos

Una treintena de activistas han denunciado la vulneración de derechos políticos y fundamentales en el interior del templo de la Sagrada Familia. Durante la tarde, cientos de voluntarios han repartido dípticos informando sobre la situación política que vive Cataluña.

Hacia medianoche, la Assemblea ha dado por concluida la acción que esta tarde han llevado a cabo una treintena de activistas de la entidad, que han entrado en el templo de la Sagrada Familia para denunciar las vulneraciones de derechos políticos que ejerce el Estado español.

A media tarde, los voluntarios de la Assemblea han entrado por sorpresa dentro del templo y han formado la frase Self-determination is a right (la autodeterminación es un derecho) con letras escritas en las camisetas. Paralelamente, cientos de voluntarios han ido repartiendo dípticos informativos sobre la situación política que vive Cataluña y sobre la persecución de derechos fundamentales que ejerce el Estado español.

El acto de hoy se ha enmarcado dentro de la campaña internacional de la Assemblea (Make a Move: self determiantion is a right, not a crime), que se puso en marcha para el inicio del juicio al 1-O, y que pretende internacionalizar el conflicto catalán y subrayar las constantes vulneraciones de derechos y la persecución al movimiento independentista catalán.

La internacionalización, herramienta fundamental
La presidenta de la Assemblea, Elisenda Paluzie, ha considerado «fundamental» internacionalizar el conflicto político que vive Cataluña, y por eso ha puesto en valor acciones como la de hoy o la que se llevó a cabo en el mes de febrero en la sede de la comisión europea. Acciones de tipo más pequeño pero que son «poderosas» y que ayudan a la ciudadanía a apoderarse.

Paluzie se ha referido también a la prohibición impuesta por el Tribunal Supremo de impedir a Oriol Junqueras coger el acta de eurodiputado. Ha considerado este hecho de «muy grave», y la ha tachado de «prevaricación». Al mismo tiempo, ha recordado como sí se le permitió recoger el acta en el Congreso hace unas semanas, y ha dicho que no quieren internacionalizar el problema porque más allá de las fronteras españolas la justicia «vengativa» no funciona.